La misión de las Servidoras de la Presencia de Dios es servir a los demás a través de la amistad y educarlos hacia una humanidad completa.
Basado en el deseo de jóvenes mujeres misioneras, de entregarse por entero a Dios y dedicar sus vidas al carisma de compasión, padre Thierry de Roucy funda una comunidad religiosa contemplativa-activa. Desde su inicio en 1994, la comunidad ha crecido hasta contar hoy con 30 hermanas de distintas nacionalidades. Actualmente están presentes en Perú, El Salvador, Estados Unidos, Francia y Suiza.
La congregación es reconocida como una Asociación Pública de Fieles en Francia. Las hermanas colaboran con las diferentes ramas de Puntos Corazón y viven en pequeñas comunidades de 5 ó 6 hermanas. Cada día tienen su ritmo de oración personal y común en la liturgia de las horas, el rosario, la lectio divina, Misa y Adoración. Pasan un día cada mes en soledad y silencio, además del retiro espiritual anual que toman.
Las hermanas encarnan el carisma de compasión:
- Visitando a sus vecinos, a los más solos y los que más sufren.
- Abriendo su casa a todos, ofrecen una presencia de amor y de paz.
- Para promover la educación espiritual pueden dar catequesis, organizar retiros, grupos juveniles, campamentos…
Por estar al servicio de Puntos Corazón, participan en la comunicación, formación de los misioneros voluntarios y su acompañamiento durante la misión. Algunas hermanas también temporalmente pueden vivir en un Punto Corazón.


