• 16 de abril de 2013
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Senegal: Kiriku, la gracia de los 20 años del Punto Corazón

Kiriku y la bruja, Senegal, marzo 2013

de Ale­jan­dra M., en misión en Sene­gal

En Marzo fes­te­já­ba­mos 20 años de la pre­sen­cia del Punto Cora­zón Santa Mónica, ¿cómo fes­te­jarlo?
Padre Thi­bault nos pro­puso hacer una obra de teatro con los niños que vienen regu­lar­mente a nues­tra casa, para jugar, para rezar, para estu­diar, para crecer en la fe y porque no repre­sen­tar lo que les apa­siona, lo que los iden­ti­fica, “Ki­ri­kou y la bruja”.
En dos horas de reu­nión, entre dudas y cer­te­zas ele­gi­mos los direc­to­res de la obra de teatro, la res­pon­sa­ble de deco­ra­ción y los res­pon­sa­bles de dis­fra­ces y acce­so­rios.
Ele­gi­mos los posi­bles acto­res, 27 niños entre 6 y 16 años. Y comen­za­mos el gran tra­bajo, los ensa­yos de lunes a jueves de 18:00 a 19:15 hs. y el fin de semana a partir de las 16:00 hs., cuando ter­mi­ná­ba­mos el rosa­rio.

Irina y padre Thi­bault se lle­va­ron el tra­bajo más pesado, hacer repe­tir a cada niño el texto. Una cosa que tienen que saber es que en nues­tro grupo de acto­res hay niños que no saben hablar muy bien fran­cés, son de lengua Wolof, otros tienen difi­cul­ta­des con la lec­tura y otros son sim­ple­mente peque­ños. Enton­ces todo se lo apren­die­ron con un único método: la escu­cha, la aten­ción, la repe­ti­ción. Una vez los textos impre­sos en la memo­ria, el siguiente paso era tra­ba­jar la acti­tud, apro­piarse del per­so­naje; fue difí­cil. Mien­tras tanto Con­suelo pin­taba los pai­sa­jes de fondo, cinco en total, en telas de 2 metros de alto por 5 de ancho. El primer pai­saje que pintó fue el pueblo de Kiri­kou, viendo la belleza de su tra­bajo en dos días, los otros pai­sa­jes con­ti­nuó pin­tán­do­los con un entu­siasmo sin igual. Yo comencé a visi­tar los pues­tos de ventas de telas y los cos­tu­re­ros, mi tra­bajo era ima­gi­nar y dibu­jar los trajes y ver si nues­tros cos­tu­re­ros de bubu podían lan­zarse en nues­tra aven­tura.

Durante dos meses escu­ché decir: “no puedo más, creo que voy a morir, estoy can­sada”. “Que gracia enorme poder cono­cer a cada niño en un con­texto dife­rente.” “Pude hacer un lindo encuen­tro con tal que me ayudó”. “Gra­cias por tus ideas». «Será que vamos a llegar”.
Dos meses de tra­bajo en donde cada uno se esfor­zaba y daba lo mejor. Dos meses en donde poco a poco el barrio entero comen­zaba a hablar de “Ki­riku y la bruja”, dos meses escu­chando a otros niños en la puerta del Punto Cora­zón, repi­tiendo las pala­bras que nues­tros acto­res repe­tían día y noche en sus casas, en la escuela, en sus sueños. Todo el barrio hablaba y can­taba “Ki­riku”. ¡Cuánta expec­ta­tiva!

Sábado 9 de Marzo: pre­sen­ta­ción de la obra de teatro en la resi­den­cia del emba­ja­dor fran­cés. El lugar es bellí­simo, con vista al mar. Algu­nos padres de los acto­res nos acom­pa­ña­ron. Los invi­ta­dos comen­za­ron a llegar, que aba­nico de colo­res; fami­lias fran­ce­sas con sus niños, polí­ti­cos, mili­ta­res, auto­ri­da­des reli­gio­sas, sacer­do­tes, volun­ta­rios. Padre Thie­rry de Roucy antes de que la obra comen­zara hizo una ora­ción con ellos y los ben­dijo. El espec­táculo comenzó con unas pala­bras intro­duc­to­ras de padre Thi­bault, la obra de teatro comenzó y todos esta­ban mara­vi­lla­dos del tra­bajo de los niños, nues­tros niños. ¡Qué orgu­llo! Durante el coctel ofre­cido por la emba­jada los acto­res se mez­cla­ban con los invi­ta­dos, un niño de una fami­lia fran­cesa había dibu­jado para Matías nues­tro Kiriku, algu­nos se acer­ca­ban a Karaba, la bruja, inter­pre­tado por Mounas, para sacarse fotos. Oli­vier uno de los feti­ches corría por la resi­den­cia con sus fans. Ver­da­de­ros artis­tas.

Al final hemos reci­bido algu­nas invi­ta­cio­nes para pre­sen­tar la obra en cole­gios y cen­tros cul­tu­ra­les. No sabe­mos qué hare­mos con todas estas pro­po­si­cio­nes, pero de una cosa esta­mos segu­ros “Ki­riku” fue la gracia de los 20 años.


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