• 8 de junio de 2012
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Retiro «vivir el regreso»: Reco­brar el sen­tido de la gra­tui­dad

Edgardo y Eglae durante el encuentro- Mayo 2012

Del 25 al 27 de mayo se llevó a cabo el segundo retiro del año con los misio­ne­ros argen­ti­nos que vol­vie­ron de misión en estos últi­mos meses. Eglae, ex volun­ta­ria en Hon­du­ras, nos cuenta:

Des­pués de esta expe­rien­cia, de entrega cons­tante, de un ver­da­dero Sí, que fueron los casi 18 meses de misión en Hon­du­ras, estoy pro­fun­da­mente con­ven­cida que esa misión fue la ante­sala de la Gran misión de la vida, del con­ti­nuar en el ser ver­da­de­ros amigos de Cristo.

“Vivir el Regreso” así nos escri­bió her­mana Mariana invi­tán­do­nos y pensé en varios momen­tos: “si yo ya regresé hace siete meses”. Y en estos meses cuán­tas veces le pre­gunté a mi Amigo “¿y ahora?, ¿ya tengo esa mirada que refleja ese mis­te­rio de Dios?” ¿Vie­ron cuando un ex amigo de los niños habla de algún rostro de su misión, se lo ve y se lo siente col­mado? Y decirme: “bien ¿cómo hago para tener esa mirada acá en mi coti­dia­nei­dad?”

Y que bueno fue este encuen­tro para vernos todos, com­par­tir gestos de gra­tui­dad con otros ex misio­ne­ros que habían regre­sado y con esta gran fami­lia que es Puntos Cora­zón. Algu­nos no nos cono­cía­mos, pero la cer­ca­nía que expe­ri­mento con los que for­ma­mos parte de esto es algo que me sor­prende siem­pre.
Con Jorge, Gui­ller­mina, Edgardo y Gaby, com­par­ti­mos estos tres días, este reen­cuen­tro, con ros­tros de la Obra, con el carisma. Y en las char­las que com­par­ti­mos, encon­tré mis pro­pios miedos en otros, y pude sor­pren­derme de volver a expe­ri­men­tar esto que en mi misión estuvo tan latente: el de estar atenta a mi lla­mado, el de vivir con­ti­nua­mente en ten­sión a Jesús, por medio del otro, que solos no pode­mos, que para sal­varme nece­sito del Otro.
Edgardo, Eglae, Guillermina, Gabriela y Jorge
Reco­brar el sen­tido de la gra­tui­dad de la vida y refle­xio­nar cons­tan­te­mente en que fuimos crea­dos por amor y para dar amor, en estos días de retiro, me ayu­da­ron a volver a pre­gun­tarme el porqué de mi sí, y como sigo en esta her­mosa misión de la vida con mis vir­tu­des y mis pobre­zas, con mi cora­zón anh­e­lante a vivir este carisma, el de María al pie de la Cruz , con ellos, los que el Hijo me regala día a día… GRA­CIAS.
¡Ven Señor!

Eglae G.

«No os ale­gréis sólo de lo que ha pasado, ale­graos de que esto es sólo el comienzo de lo que os tengo pre­pa­rado; y lo más impor­tante es que os he ele­gido, os he lla­mado amigos, que sois mis amigos. Porque si todo lo que con­ta­mos, todo lo que vemos, toda la nove­dad que sor­pren­de­mos, no es para crecer en la amis­tad con Cristo, no nos sirve para levan­tar­nos mañana por la mañana.» P. Julián Carrón


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