Pedimos a nuestros voluntarios ser coherentes consigo mismos, no que tengan un doctorado en pedagogía o psicología. Que sean equilibrados y felices, una esperanza fuerte, y un gran deseo de rezar y vivir en comunidad, aunque no sean personas ya formadas... Que tengan un espíritu de compasión y el deseo de ayudar a los demás.
- Ser «buscador de Dios»
- Tener entre 18 y 35 años
- Disponer del tiempo para comprometerse (de 14 a 24 meses), dando su vida a Dios y a los más pequeños
- Buena salud física y moral
- Seguir responsablemente el ciclo de formación previo a la experiencia y las propuestas formativas durante la misión
- Comprometerse en la búsqueda de padrinos para sostener su misión y dinero para gastos de el viaje al país de destino
