• 29 de noviembre de 2011
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«Quisiera visitarles en su casa»

Candela en el Punto Corazón de Villa Jardín-2011

El 4 de noviem­bre pasado el Sr. Emba­ja­dor de Fran­cia en Argen­tina, acom­pa­ñado del Cónsul gene­ral, visi­ta­ban el Punto Cora­zón de Lanús. Auré­lie B. nos cuenta su visita:

“Todo empezó con un inter­cam­bio de correos elec­tró­ni­cos. Deseando encon­trar a la vice cónsul recién lle­gada de Perú, que cono­cía bien a las her­ma­nas allá, le escribí para pedirle una cita. Esa misma noche encuen­tro al sr. Cónsul en una recep­ción de la Emba­jada fran­cesa; me dice que se enteró de mi pedido, pero que no le inte­resa tanto reci­bir­nos sino que pre­fiere visi­tar­nos en nues­tra casa. El Emba­ja­dor escu­chando su pedido añadió: “¡Si vas, yo voy tam­bién!”
¡Pa­la­bra cum­plida! El 4 de noviem­bre pasado tuvi­mos la ale­gría de reci­bir en el Punto Cora­zón al Sr. Asva­za­dou­rian y al Sr. Flot, Emba­ja­dor y Cónsul de Fran­cia en Argen­tina res­pec­ti­va­mente.

A su lle­gada en Villa Jardín, fueron aco­gi­dos con cariño por los niños que iban de camino a la escuela, sal­tando en sus brazos, men­di­gando unos besos.
Los jóve­nes del Punto Cora­zón habían pre­pa­rado una bella aco­gida, bajo las indi­ca­cio­nes de Lesly quién cocinó una deli­ciosa comida peruana. Durante el almuerzo pudi­mos tes­ti­mo­niar de lo que vivi­mos en nues­tro barrio desde hace 15 años.

Des­pués fuimos a pasear en el barrio y a visi­tar a una de nues­tras gran­des amigas, Vicky, que nos acogió con todo su cora­zón: “Mi casa es pequeña pero están en su casa.”. Con su espon­ta­nei­dad con­mo­ve­dora y gra­ciosa, les pre­guntó: “Pero uste­des, ¿son amigos de Puntos Cora­zón? ¿Hace tiempo que los cono­cen?”. Y siguió con­tando la his­to­ria de nues­tra amis­tad que se cons­truyó a lo largo del tiempo, sacando las fotos de su fami­lia, hablando de las difi­cul­ta­des de tra­bajo de su esposo, etc.

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El Sr. Embajador y el Cónsul general en el Punto Corazón

Fue una ale­gría para noso­tros poder com­par­tir lo que nos hace vivir y de ver el inte­rés y la aten­ción de ambos; nos alienta a crear siem­pre nuevos puen­tes entre nues­tros amigos de ámbi­tos tan diver­sos.”

Aurelie B.

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