• 2 de junio de 2015
es

Primera carta de Delcia desde Ecuador

Delcia, Guayaquil-Ecuador, 2015

Extracto de la primera carta de Delcia, misionera argentina en el Punto Corazón de Ecuador:

Ahora les voy a contar un poco de los apostolados que tenemos, que son aquellos lugares que visitamos fuera del barrio: los lunes vamos al “Hogar de la Paz” que es un asilo de ancianos, y los jueves visitamos “Lorenzo Ponce” que es un psiquiátrico. Las personas que se encuentran en estos lugares son abandonadas allí, y en su mayoría no tienen a nadie que los visite o se ocupe de ellas. ¡He aquí lo que he descubierto mis queridos amigos, cuánta belleza uno puede ver cuando aparta la vista de lo feo, cuando se busca ver lo bueno en aquello malo, ese rayito de luz en medio de la miseria humana, cuando uno aprende a mirar con el corazón!

Sinceramente me atemorizaba un poco la idea de visitar un psiquiátrico, temía no tener la fortaleza suficiente como para enfrentar aquella realidad. Entonces me propuse dejar a un lado la enfermedad, el cuestionarme por qué esa persona se encuentra en este lugar, no prestar atención a alguna deficiencia física que aquella persona pueda tener, y mi Padre me hizo más fuerte de lo que esperaba. Basta con entender que en cada una de ellas está Cristo, ese Cristo sufriente; que cada mirada es Su mirada que busca nuestro amor, nuestra entrega, y ni siquiera hace falta hablar.

Aquí está la grandeza de lo pequeño: devolver la mirada, regalar una sonrisa, acariciar su cabello, tomar su mano, acercarle un vaso de agua, reírse de un chiste que nos hagan… el amor se refleja en un gesto. Dijo Jesucristo, “el que lo hizo con el más pequeño lo hizo conmigo”.

¡Cómo me transformó esta experiencia! Amo ir a Lorenzo Ponce y al Hogar de la Paz, espero con ansias los lunes y jueves para ir visitar a mis nuevos y queridos amigos, porque verdaderamente es un encuentro con Cristo.

Dos amigas del Hogar de la Paz
Dos amigas del Hogar de la Paz
Brittany con una amiga del psiquiátrico Lorenzo Ponce
Brittany con una amiga del psiquiátrico Lorenzo Ponce

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