• 7 de abril de 2016
es

Primera carta de Cecilia desde Brasil

Extracto de la carta de Cecilia en misión en la Fazenda do Natal en Brasil:

La Fazenda es un lugar especial, como me dijo una amiga antes de venir: “...vi fotos del lugar y ya te veo ahí, ese lugar es para vos...”, realmente es un lugar de mucha paz, tiene muchos árboles, animales, un lugar donde uno puede encontrar a Dios en cada instante.
Nos despertamos con el canto de los distintos pájaros, los gallos que anuncian el amanecer y nos vamos a dormir con la luna y el cielo como un manto de estrellas brillantes, que iluminan el camino para llegar a nuestras casas.

Una educadora en su silencio

<span class="caps">JPEG</span> - 165 KB En esta primera carta quiero presentarles a Anita, amiga en la Fazenda desde hace ya 20 años, vive aquí, es parte de la gran familia. Es una mujer que me inspira tranquilidad, soledad y sencillez. Todas las mañanas nos anuncia el comienzo del día con campanadas, y lo mismo hace para cada momento de oración en el día. Cuida de la Iglesia, ella la mantiene limpia, y cierra las puertas al culminar el día, siempre se la ve caminando alrededor de la misma como un pastor cuidando de su morada.
Su rosario color rosa la acompaña siempre, su mirada a lo lejos y su andar lento la caracterizan en su serenidad constante.

Es una educadora en su silencio, que acompaña y que refleja paciencia en el tiempo, en lo cotidiano, en la vida misma que Dios nos invita a vivir en nuestra misión.

Dice Santa Teresa del Niño Jesús: “¡Qué grande es el poder de la oración! Se diría que es una reina que tiene en todo momento libre acceso ante el rey y puede obtener de él todo lo que pide.”


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