• 13 de julio de 2012
es

Primera Cena a beneficio de Puntos Corazón en Argentina

El Sr. Embajador, Jean-Pierre Asvazadourian, da la bienvenida.

El jueves 28 de junio de 2012 el Excmo. Señor Embajador de la República Francesa, el Sr. Jean-Pierre Asvazadourian ofició de anfitrión para la primera Cena de Gala de Puntos Corazón en Argentina en su residencia con un impecable y exquisito servicio. Fue una cena muy gratificante y emocionante para quienes atendimos este evento que convocó a más de 120 comensales.

Todo estuvo pensado hasta el más mínimo detalle, las invitaciones, los arreglos florales, el exquisito menú a cargo del chef de la Embajada, el Sr. Oliver Chereau, y el lugar en el que se expusieron las obras con su justa iluminación, entre otras de las muy llamativas atracciones de la noche.

Fue emocionante saber que S.E. el Sr. Embajador de la República Francesa, Sr. Jean-Pierre Asvazdourian, y su Cónsul, Sr. Patrick Flot, fueran a visitar la casa de Puntos Corazón en Villa Jardín, nutriéndose de la realidad de las villas en nuestro país en forma directa y sin intermediario alguno y la labor que despliega Puntos Corazón.

Es en la parábola del Buen Samaritano (logo de la Gala) que notamos el despliegue de esta Primera Cena de Gala de Puntos Corazón porque todo giró alrededor de la caridad y la misericordia del prójimo que tal vez para nosotros no tiene rostro, no tiene nombre o tal vez desconocemos pero aún así nos conmueve y nos moviliza.

Si esta Cena de Gala debía manifestarse a través de sus obras, desde ya creo que el objetivo fue ampliamente cumplido. Podíamos verlo tanto por las obras de los artistas que expusieron en esta cena inolvidable sino también a través de su anfitrión, quién nos recibió tan cálidamente, con un español impecable, de su conductor, Guillermo Andino, quien desplegó un sinnúmero de ingeniosos matices y alternativas para el logro de su cometido en el remate, de los amigos de los niños que hicieron su expresión de la fe y nos relataron sus experiencias en Puntos Corazón y todos aquellos que humildemente participamos de esta cena y nos sentimos por un momento más cerca de los niños apadrinados por Puntos Corazón y por ende, de Dios.

Fue la noche en la que el bálsamo llegó a los corazones más necesitados.

Patricia C.

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