• 9 de noviembre de 2016
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Paula de Formosa a India

Soy Paula, tengo 30 años y vivo en Buenos Aires. Soy inge­niera quí­mica y actual­mente doy clases en secun­da­ria, a través de la fun­da­ción Enseñá por Argen­tina, donde soy muy feliz junto a mis alum­nos y a per­so­nas mara­vi­llo­sas que se entre­gan gene­ro­sa­mente en la her­mosa tarea de educar. Crecí en For­mosa, junto a mis dos her­ma­nas y mis padres, quie­nes me ense­ña­ron a buscar a Dios y a cami­nar de la mano de María, inten­tando vivir el Evan­ge­lio.

Conocí Puntos Cora­zón al escu­char el tes­ti­mo­nio de una ex amiga de los niños por Radio María y des­cu­brí que final­mente había encon­trado lo que venía bus­cando desde hace tiempo. Todo lo que he vivido hasta ahora me mues­tra cuánto dolor pro­voca el vacío de una pre­sen­cia, es por eso que deseo res­pon­der a esta lla­mada de llevar la ter­nura mise­ri­cor­diosa de Dios a los cora­zo­nes heri­dos por el aban­dono, con hambre de pan y de amor, como dice la Madre Teresa. No pre­tendo modi­fi­car la rea­li­dad, sino ayudar a des­cu­bir la belleza oculta en el cora­zón de cada per­sona, por medio de la amis­tad, deján­dome trans­for­mar en cada encuen­tro y sabiendo que de rodi­llas frente al San­tí­simo iré apren­diendo a des­cu­brir Su pre­sen­cia en cada pequeño gesto, que da sen­tido a todo.

Con gran ale­gría parto hacia La India, en marzo de 2017, dejando la como­di­dad de mi vida actual por 18 meses, con el deseo de com­par­tir la vida con los que sufren y vivir el carisma de la com­pa­sión y la con­so­la­ción, a ejem­plo de María que per­ma­nece de pie junto a la cruz. Cons­ciente de mi fra­gi­li­dad, voy dis­puesta a seguir apren­diendo de los peque­ños, con el cora­zón abierto, sabiendo que es grande el desa­fío, pero con la cer­teza de que es ahí dónde Dios me quiere y Él sabrá guiarme con su amor.


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