• 1ro de octubre de 2011
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Nuestras peregrinaciones marianas...

Peregrinación en Salvador, Brasil © Lunel, 2011

Con motivo de nues­tra fiesta patro­nal, Nues­tra Señora de la Com­pa­sión, nume­ro­sas pere­gri­na­cio­nes se orga­ni­za­ron en los dife­ren­tes países en que esta­mos pre­sen­tes. Les com­par­ti­mos algu­nos tes­ti­mo­nios de lo vivido :

Hacia la Basílica de Guadalupe, en Santa Fe

"A las 9:30 hs. nues­tro grupo atra­ve­saba el céle­bre puente col­gante de Santa Fe rezando. A la cabeza se encon­traba Sebas­tián, un joven no vidente fiel a la misa coti­diana en nues­tra casa de Paraná: ¡no era un ciego con­du­ciendo a otros ciegos a un pozo, sino más bien un pere­grino cami­nando con sus her­ma­nos hacia la Luz!
Nues­tro grupo estaba com­puesto por amigos de Paraná, Santa Fe y Cór­doba. La meta de nues­tra pere­gri­na­ción: la basí­lica Nues­tra Señora de Gua­da­lupe, a la cual lle­ga­mos des­pués de dos horas de marcha, al ritmo del rosa­rio y las medi­ta­cio­nes del car­de­nal Karlic.
A la lle­gada, Judith nos pre­sentó la pro­funda rela­ción que unía a San Maxi­mi­li­ano Kolbe con la Inma­cu­lada: esta charla fue la última pre­pa­ra­ción de Rosita, una joven mamá del barrio donde estaba el Punto Cora­zón de Santa Fe, antes de pro­nun­ciar sus pri­me­ros com­pro­mi­sos en la Fra­ter­ni­dad San Maxi­mi­li­ano Kolbe durante la Euca­ris­tía que marcó la cumbre de nues­tra jor­nada." (Felipe L.P.)

En Salvador da Bahia...

"Había­mos esco­gido para nues­tra pere­gri­na­ción cami­nar en medio de la ciudad, desde una parro­quia en el barrio de Pituba en Sal­va­dor hasta el san­tua­rio del movi­miento de Schoens­tatt. El comienzo de nues­tra cami­nata fue al borde del mar, bajo la lluvia, tuvi­mos que avan­zar luchando contra el viento y la arena, pero con­ti­nua­mos rezando, can­tando y nues­tros niños iban pri­mero.
La imagen de la Virgen hecha por P. Paul fue car­gada suce­si­va­mente por unos y otros. La gente en la calle se aso­ciaba natu­ral­mente, algu­nos hacían el signo de la cruz, otros can­ta­ban con noso­tros o decían un Ave María.
P. Gui­llaume hizo una con­fe­ren­cia sobre la Com­pa­sión de María y luego tuvi­mos la misa en que nues­tro grupo de unas ochenta per­so­nas se mezcló con otros que venían a rezar al san­tua­rio.
Fue una bella ver­da­dera de fe, un ver­da­dero gesto de amor por María y tam­bién la oca­sión de decir con toda nues­tra vida nues­tra per­te­nen­cia." (Leti­cia B.)

En marcha hacia Lujan...

"Este año deci­di­mos ir de nuevo al encuen­tro de nues­tra Madre argen­tina en Luján. Pero las nume­ro­sas pre­vi­sio­nes de lluvia nos hicie­ron cam­biar un poco los planes por lo cual deci­di­mos acer­car­nos más en tren y hacer los últi­mos seis kiló­me­tros a pie. Des­pués de una pequeña intro­duc­ción sobre el sen­tido de la pere­gri­na­ción, empren­di­mos la ruta can­tando y rezando, alter­nando momen­tos de silen­cio, de ora­ción y com­par­tir.
La sor­presa es que no hubo una sola gota de lluvia durante toda la tarde, ni siquiera una nube... ¡La Virgen nos había dado cita y nos acom­pañó a lo largo del camino, desa­fiando todo pro­nós­tico!
El sol resalta el color rosado de la pie­dras de la basí­lica que des­cu­bri­mos bajo el cielo azul.... ¡Lle­ga­mos! Sergio, un amigo del barrio del Punto Cora­zón, hace los últi­mos metros de rodi­llas. Su rostro ele­vado al cielo res­plan­dece de una ale­gría pro­funda, ale­gría de encon­trar a la Madre y de vivir este momento juntos. Ríe a no más poder, él que a menudo está tan triste.
Unidos a toda nues­tra fami­lia a través del mundo par­ti­ci­pa­mos a la misa y luego nos arro­di­lla­mos a los pies de la Vir­gen­cita para darle gra­cias por nues­tra bella fami­lia y con­fiarla a sus manos, reci­tando el acto de con­sa­gra­ción.
Ya es tiempo de pensar al regreso y como decía Sergio: “La verdad, la pasa­mos muy lindo, ¿no?”." (Aure­lie B.)


Santa Fe compromiso de Rosita - Santa Fe Salvador, Brasil Salvador, Brasil Luján Luján
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