• 7 de junio de 2017
es

Natalia - Nueva York, EEUU

Extracto de su carta de Marzo de 2017:

La miro ahí con la mirada perdida. Recuerdo que en su celular solo tiene tres números de teléfono: el de su hermano que vive con su esposa e hija en la isla caribeña natal, el de su trabajadora social, y el nuestro. La conciencia de que es aquí y solo aquí que puede encontrar un poco de compañía me envuelve. Y de repente me acuerdo que es San Valentín. Busco rápido en internet esa canción de Steve Wonder: I Just called to say I love you. “¡Esta canción es para vos! Te la dedicamos en este dia especial.” (otra pequeña aclaración: aqui ‘I love you’ no es sólo él Te amo nuestro, expresa también y sobre todo el cariño de amistad o de padres a hijos, es más usado como nuestro Te quiero… pero se usa con mucha más frecuencia, casi al final de cada email o conversación telefónica con buenos amigos!!)

Esta mágica canción consigue arrancarla de su soledad habitada. Se pone a cantar con todo su corazón. Y después comienza a pedir otras canciones de su cantante favorita: Whitney Houston. ¡Canciones que conoce de memoria y que canta con mucha energía! Y así se hacen las 21:30 y ella tiene aún una hora de transporte. Me abraza al despedirse y veo esos profundos ojos negros ausentes otra vez. “No te vas a perder tu parada de bus, eh! No te pases de largo que tienes el dinero justo para un pasaje solo.”
“Tss!” El mismo gesto de mano. “Que importa! No te preocupes por mí.” Se aleja en silencio cantando de vez en cuando algunas líneas de Whitney. Una mujer caribeña. Sola en esta selva de cemento. Una mujer que sufre con todo su ser. Ser que es un grito frente al cual me siento desarmada. La miro partir y la encomiendo a los ángeles guardianes. La miro partir y mi corazón también queda lleno de voces o más bien de imágenes: lleno de su rostro y sus ojos negros … ausentes.


Volver