• 28 de enero de 2016
es

Jesús, misericordia encarnada

Punto Corazón de Perú 2015

El mis­te­rio de la mise­ri­cor­dia divina se revela a lo largo de la his­to­ria de la alianza entre Dios y su pueblo Israel. Dios, en efecto, se mues­tra siem­pre rico en mise­ri­cor­dia, dis­puesto a derra­mar en su pueblo, en cada cir­cuns­tan­cia, una ter­nura y una com­pa­sión vis­ce­ral, espe­cial­mente en los momen­tos más dra­má­ti­cos, cuando la infi­de­li­dad rompe el vínculo del Pacto y es pre­ciso rati­fi­car la alianza de modo más esta­ble en la jus­ti­cia y la verdad. Aquí esta­mos frente a un autén­tico drama de amor, en el cual Dios desem­peña el papel de padre y de marido trai­cio­nado, mien­tras que Israel el de hijo/hija y el de esposa infiel. Son jus­ta­mente las imá­ge­nes fami­lia­res —como en el caso de Oseas (cf. Os 1-2)— las que expre­san hasta qué punto Dios desea unirse a su pueblo.
Este drama de amor alcanza su culmen en el Hijo hecho hombre. En él Dios derrama su ili­mi­tada mise­ri­cor­dia hasta tal punto que hace de él la «Mise­ri­cor­dia encar­nada»

Papa Francisco, Mensaje de Cuaresma 2016

Volver