• 10 de septiembre de 2012
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Ginebra: «Mi misión en la ONU»

Sala del Consejo de Derechos Humanos

de Apolline, pasante en el Punto Corazón de Suiza:

Mi año de pasantía al servicio de Puntos Corazón está por terminar… Este tiempo me hizo penetrar un universo aparte: el de la ONU. Los encuentros, las conferencias y reuniones, los informes me han llevado a “viajar” por el mundo… Mis compañeros de trabajo, representantes de diferentes ONG venían de todos los horizontes: Kazan (japonés), Claire (francesa), Alfred (español), Brian (australiano), María (italiana), Amir (iraquí)… A lo largo del tiempo, todos se volvieron más que simples colegas de trabajo.

Siendo esa experiencia en la ONU una misión con Puntos Corazón, no podía contentarme con simples relaciones cordiales, quería que sean mucho más. Entender cómo llegaron allí, lo que les apasiona en su trabajo en la ONU y fuera… En una palabra, mendigar esta amistad que necesitamos tanto aquí, tan pesada es la carga de trabajo y los frutos difícilmente perceptibles.

Mi misión era la de un simple mensajero que quiere llevar con fidelidad, a las instancias internacionales, la voz de los amigos de nuestros barrios, los que a menudo no escuchamos porque son débiles: los niños que no van a la escuela, los enfermos que no curan porque son considerados como indignos de serlo, los más pobres que visitamos en los basurales, los que están solos.
Más allá de la defensa de sus derechos y de sus intereses, queremos revelar la dignidad y la belleza de todas esas personas frágiles, quebradas por las circunstancias de la vida.


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