• 2 de marzo de 2012
es

«Fijémonos los unos en los otros para estímulo de la caridad y las buenas obras»

Diego y Tati - Fazenda do Natal, Brasil

El primer ele­mento es la invi­ta­ción a «fijarse»... Por tanto, el verbo que abre nues­tra exh­or­ta­ción invita a fijar la mirada en el otro, ante todo en Jesús, y a estar aten­tos los unos a los otros, a no mos­trarse extra­ños, indi­fe­ren­tes a la suerte de los her­ma­nos. Sin embargo, con fre­cuen­cia pre­va­lece la acti­tud con­tra­ria: la indi­fe­ren­cia o el desin­te­rés, que nacen del egoísmo, encu­bierto bajo la apa­rien­cia del res­peto por la «esfera pri­vada».

Si cul­ti­va­mos esta mirada de fra­ter­ni­dad, la soli­da­ri­dad, la jus­ti­cia, así como la mise­ri­cor­dia y la com­pa­sión, bro­ta­rán natu­ral­mente de nues­tro cora­zón. El Siervo de Dios Pablo VI afir­maba que el mundo actual sufre espe­cial­mente de una falta de fra­ter­ni­dad: «El mundo está enfermo. Su mal está menos en la dila­pi­da­ción de los recur­sos y en el aca­pa­ra­miento por parte de algu­nos que en la falta de fra­ter­ni­dad entre los hom­bres y entre los pue­blos» .

Benedicto XVI
Mensaje para la Cuaresma 2012.

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