• 17 de mayo de 2010
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Compasión y trabajo

En abril de 2010 compartimos en la casa Ntra. Sra. del Rosario de Paraná una mesa redonda «Compasión y Trabajo» en la que nuestros invitados nos testimoniaron su experiencia cristiana en el mundo laboral y empresario, ámbitos en los que se desempeñan y que están asociados a exigencias y criterios de eficacia, de calidad lucro, de pedidos y formas... En la introducción al encuentro nos decía padre Juan Marcos, moderador de la mesa que -«trabajamos a veces 8 horas por día (o más), y el cristianismo, la compasión no son un barniz sobre la vida, sino que se encarnan en todo lo que queremos vivir». Entonces ¿Cómo vivir aquí la compasión? ¿Cómo llevar nuestra mirada de fe, mirada cristiana hacia la persona humana, al trabajo que ocupa gran parte de nuestro día?

Mesa redonda: AUYERÓS, ZALAZAR, MADRID PAEZ
© J. Trembecki

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JPEG El Sr. Samuel Madrid Paez,gerente de Longvie, nos decía que nuestra propuesta fue para él un desafío y que él ha sido el primer beneficiario de esta reflexión sobre la compasión que lleva a la -«relación persona a persona».. Nos explicó el concepto de empresa entendida primeramente -«no como sus bienes, ni sus edificios, ni sus productos, ni sus balances (...) sino como ’su gente’. (...) Cuando se centra el concepto de empresa en las personas que la forman, las abastencen, y las que necesitan su producto, la empresa empieza a entenderse distinto y pasa a ser un trabajo, un momento y un ámbito donde se puede convivir y sentir en compasión.»

JPEG La Lic. Mónica Zalazar explicó cómo trabaja su empresa, que adhiere a los principios de la Economía de Comunión del Movimiento de los Focolares, mostrándonos bien concretamente a través del relato de experiencias cotidianas que la Providencia de Dios está presente y actúa, en este ámbito donde algunos consideran que Dios no tiene nada para decir... y cómo la persona se ubica al centro de sus acciones y decisiones sobretodo en el -«poner en común los bienes espirituales y materiales».

JPEG Por su parte, el Ing. Víctor Auyerós, empleado de Illolay y miembro del Movimiento Comunión y Liberación, acentuó un aspecto más personal contándonos cómo él pasó de una actitud «teórica» en el trabajo a descubrir una -«llave que abre la puerta definitivamente, que es la de partir sobre una mirada sobre las cosas y que para él consiste en la certeza de que»antes de que yo me ponga en marcha para mi trabajo, yo ya he sido abrazado«(...) la única posibilidad que yo tengo en mi trabajo de ser compasivo con la persona que tengo alrededor es porque alguien ha sido compasivo conmigo. Yo no soy un ejecutor de la compasión sino un vaso comunicante de algo que alguien ha hecho comigo antes, es la sobreabundancia de una gracia que uno ha recibido. La construcción de una empresa misteriosamente también es la sobreabundancia de una gracia.».


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