• 14 de mayo de 2010
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Compartir POBRES Y DIGNOS

Cul­minó exi­to­sa­mente la la expo­si­ción foto­grá­fica «pobres dignos», que se ins­taló en el cora­zón de Paraná, en la Plaza de la Cate­dral. Una gran carpa se erigió en la calle pea­to­nal, ¡gran punto de cruce de todos los resi­den­tes urba­nos, el centro comer­cial! Qui­si­mos tes­ti­mo­niar así la pre­sen­cia de la Igle­sia en la ciudad y darle a la gente la oca­sión de pararse, de com­par­tir esta expe­rien­cia muy bella que hace­mos en Puntos Cora­zón. Tal acon­te­ci­miento no habría podido hacerse sin la ayuda de todos nues­tros amigos de la Fra­ter­ni­dad Maxi­mi­li­ano Kolbe, de la Aso­cia­ción, Escue­las de Comu­ni­dad. Algu­nos anti­guos o futu­ros Amigos de Niños vinie­ron para refor­zar tam­bién los equi­pos. Fue la fami­lia entera de Puntos Cora­zón la que estaba pre­sente y que se com­pro­me­tió en esta aven­tura que nos unió mucho unos a otros.
Cada soli­ci­tud, cada reu­nión fue para noso­tros la opor­tu­ni­dad de difun­dir el carisma y esta­mos mara­vi­lla­dos de ver cómo la Pro­vi­den­cia nos guió y abrió el cora­zón de la gente, nos per­mi­tió hacer bellos encuen­tros.

Tuvi­mos la opor­tu­ni­dad de pre­sen­tar Puntos Cora­zón así como la expo­si­ción en los medios de comu­ni­ca­ción loca­les: tele­vi­sión, radio y perió­di­cos han estado invo­lu­cra­dos y nos aco­gie­ron calu­ro­sa­mente.
Al mismo tiempo que nues­tra expo­si­ción, al otro lado de la plaza se ini­ciaba un gran con­greso nacio­nal sobre edu­ca­ción para el bicen­te­na­rio de la Argen­tina. Vinie­ron pro­fe­so­res de todo el país (Misio­nes, Chaco, San­tiago del Estero, Corrien­tes, For­mosa, Buenos Aires, Santa Cruz, Santa Fe, etc.) y entre las con­fe­ren­cias visi­ta­ron nues­tra carpa. ¡Esto nos per­mi­tió hacer una difu­sión a nivel nacio­nal!

Todos los días la carpa se abría de 10:00 a 22:00 y hacía­mos per­ma­nen­cias por turno para acoger y guiar a los visi­tan­tes. Esto fue la oca­sión de nume­ro­sos encuen­tros: lo fue para pro­fe­so­res, alum­nos, niños de la calle, fotó­gra­fos, madres de fami­lias, jóve­nes ado­les­cen­tes, turis­tas de paso.

Cada uno ha sido tocado a su manera por estas fotos y esta mirada dife­rente que tra­ta­mos de llevar. Algu­nas pre­gun­tas pro­vo­ca­ti­vas; otros que lloran, pro­fun­da­mente mar­ca­dos. Cuanto más pasa­ban los días, más nume­ro­sos eran los visi­tan­tes. Era muy bello ver a pro­fe­so­res dejarse tocar y llevar luego a sus alum­nos para com­par­tir esta expe­rien­cia...

La inau­gu­ra­ción el vier­nes comenzó con la lec­tura de los dis­cur­sos ofi­cia­les de la muni­ci­pa­li­dad que reco­no­ció la expo­si­ción de uti­li­dad pública, luego se pro­si­guió por un dis­curso de Padre Jean-Marc así como algu­nas pala­bras de Mon­se­ñor Fer­nán­dez, obispo auxi­liar de Paraná.

Hemos hecho un gran esfuerzo a nivel de la pre­sen­ta­ción de la expo­si­ción, con deseo de pro­po­ner un lugar bello, aco­ge­dor y apa­ci­ble donde la gente se sin­tiera bien. Una parada de des­canso donde pro­se­guir. Fue un soplo en medio de la ciudad. La tienda había sido deco­rada muy bien, con telas de colo­res rojos y crema, plan­tas y her­mo­sos puffs blan­cos, hacién­dolo muy aco­ge­dora. Cada marco había sido dis­puesto con cui­dado y un fondo dulce y musi­cal acom­pa­ñaba a los visi­tan­tes. La gente fue tocada por esta belleza y esta aten­ción en las peque­ñas cosas, con­vir­tién­dose éstos así en un ins­tru­mento para abrir su cora­zón a esta expe­rien­cia que les pro­po­nía­mos.

Damos gra­cias por todos los bellos frutos reco­gi­dos en res­puesta a la expo­si­ción, reco­no­ciendo todo lo que hemos visto, pero tam­bién todo aque­llo que no pode­mos eva­luar sino que está pre­sen­tes en el cora­zón de todas las per­so­nas que han pasado. Nume­ro­sos son los que habla­ron de la expo­si­ción como de un «oasis en medio de la ciudad», como de un signo de " la Igle­sia que se acerca al cora­zón del hombre”.

Les deja­mos algu­nos comen­ta­rios del libro de oro que fir­ma­ron los visi­ta­nes:
-«Este lugar es un oasis en medio del desierto de la ciudad»;
-«Estoy emo­cio­nada de cono­cer este com­pro­miso que nos da fuerza y espe­ranza de con­ti­nuar mejo­rando el mundo por el único camino posi­ble: com­par­tir el amor»
-"Lo que más me impre­siona de esta obra, es el amor desin­te­re­sado que uste­des ofre­cen”
-“Las fotos son muy bellas y expre­san la dimen­sión plena del hombre, el calor de la pre­sen­cia de la com­pa­ñía. El hombre nece­sita el calor y la com­pa­ñía de los que lo rodean«-»Como per­so­nas huma­nas, debe­mos dejar de preo­cu­par­nos de noso­tros mismos para mirar alre­de­dor nues­tro. Es la única manera de vivir «-»Paseá­ba­mos por la ciudad y nos detu­vi­mos por casua­li­dad en la expo­si­ción. De verdad, las fotos me toca­ron mucho. Sentí sen­ti­mien­tos diver­sos a la vez, es increí­ble como una foto puede tocar­nos «-»Pobres y dignos. Gra­cias por abor­dar estos temas de manera tan seria y humana en esta socie­dad tan mate­ria­lista«-»Las imá­ge­nes no mues­tran ‘obje­tos’ de la cámara de fotos, sino la pobreza pero de per­so­nas que quie­ren mos­trar una mirada nueva … "

Para ver algu­nas fotos:

Para seguir los luga­res donde pasa esta expo­si­ción iti­ne­rante ver aquí.


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