• 29 de agosto de 2012
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Brasil: «elegido por su amistad»

Adrián y David - agosto 2012, Brasil

De Adrián P., Fazenda do Natal (Brasil):

"Lo que más me marcó en este tiempo fue el nuevo apos­to­lado al que me uní en Lar Vida. Es un lugar en la ciudad de Sal­va­dor que acoge per­so­nas con dis­ca­pa­ci­dad física y mental. Hay muchos niños, jóve­nes y algu­nos adul­tos.

El primer día antes de llegar estaba un poco preo­cu­pado sobre qué iba a hacer, porque no sabía cómo “ma­ne­jarme”. Pero la preo­cu­pa­ción acabó rápido. Una vez que entra­mos, muchos se nos acer­ca­ron para hablar y abra­zar­nos, muy feli­ces de que había­mos lle­gado.
Jugué con algu­nos de los niños hasta que me encon­tré con David. Dios mío, no se lo que tocó mi cora­zón pero este niño en ins­tan­tes entró fuer­te­mente en mi vida.
David tiene 8 años, no habla nada y sólo emite algu­nos soni­dos, camina todo “des­pa­ta­rrado”, tal es así que los otros niños lo cargan lla­mán­dolo de borra­cho.
El agarró mi mano (su mano no se queda un ins­tante quieta, tiem­bla bas­tante) y me llevó de aquí para allá mos­trán­dome a las demás per­so­nas para decir que tenía un nuevo amigo. Si otro niño lle­gaba y me daba la mano o me abra­zaba, él se ponía a pelear. Si yo quería ir para otro lado, se tiraba al piso haciendo berrin­che.
Des­pués llegó la hora de la merienda. Creo que cayó más comida al suelo de lo que entró en su boca. No sé por qué, pero ese momento que otras veces me hubiese dado rechazo ahora me pare­cía her­moso. Estar al lado de él mien­tras inten­taba comer y se derra­maba todo encima.

Ese día con él fue muy lindo. Real­mente me sentí ele­gido por David, ele­gido por su amis­tad. No pre­cisé casi hablar con él, sólo tomarlo de la mano y seguirlo adonde quiera que él vaya…"


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