• 30 de junio de 2016
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Brasil: “Ver a Dios en las criaturas...”

Ceci­lia de Paraná (Entre Ríos) está en misión en la Fazenda do Natal en Sal­va­dor da Bahia (Brasil). En una de sus cartas nos cuenta:

Diego tiene una mirada que habla, abraza, ignora, se enoja, aca­ri­cia, es una mirada muy espe­cial y si esta mirada no es escu­chada se mani­fiesta con “ba­ru­llos” que tam­bién hablan, ¡y cómo hablan! Con Diego comen­za­mos a cono­cer­nos poco a poco. Es muy emo­cio­nante y diver­tido ir des­cu­briendo cada día algo nuevo en la con­vi­ven­cia con él, quien tam­bién tiene esos días en que no está bien, que no quiere nada y se hace difí­cil el tiempo, pero siem­pre con­clui­mos diciendo que es como cada uno de noso­tros, que tene­mos nues­tros días buenos y nues­tros días no tan buenos.

Les cuento que Diego (“Didi”) tiene una dis­ca­pa­ci­dad y cada vez camina menos, está más tiempo en una silla de ruedas, su comu­ni­ca­ción no es a través del habla, depende de alguien más...cada per­sona que está en La Fazenda tiene algo que ver con él. Didi, es un fiel ejem­plo de poder ver a Dios vivo, Dios hecho carne. Al comienzo me cos­taba un poco VER, todos los días des­cu­bro algo nuevo en la cria­tura de Didi. Me doy cuenta que muchas veces por “no tener tiempo” dejo de VER la esen­cia, lo esen­cial de cada per­sona, de cada ser que se me pre­senta y es así que me pierdo de VER a Dios en cada uno.


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