Adrián, de Carlos Pellegrini (Santa Fe) está actualmente en misión en la Fazenda do Natal - Brasil, desde febrero de 2011.
Nos cuenta su experiencia en su carta de agosto de 2011:
«Diego necesita siempre de nosotros, alguien que lo bañe, que cambie sus pañales, que le dé de comer y que lo vista. A Didí no le gusta estar solo, le gusta que salgamos de la casa y lo llevemos a visitar otras personas. Él necesita nuestra atención, no le gusta estar en silencio y le gusta mucho escuchar música. Siempre hablamos con él, y hasta a veces bromeamos un poco.
Muchas veces este cuidado se vuelve muy exigente pero lo disfruto mucho porque Didí tiene una gran misión y es la de cambiar el corazón de los que cuidan de él, de los que lo conocen: “Alguien que en apariencia no hace nada, lo hace todo”.
Didí me ofrece una amistad maravillosa, sin pretensiones, él recibe con amor lo que yo puedo ofrecerle, no espera nada más ni nada menos. Es una inmensa gracia poder conocerlo y cuidar de él. Mi vida y mi forma de mirar las cosas ya han comenzado a ser diferentes gracias a su presencia.»
