• 21 de mayo de 2013
es

Abrirse a la novedad del Espíritu Santo

Encuentro con los Movimientos Eclesiales- Mayo 2013

El Espí­ritu Santo, apa­ren­te­mente, crea deso­r­den en el Igle­sia, porque pro­duce diver­si­dad de caris­mas, de dones; sin embargo, bajo su acción, todo esto es una gran riqueza, porque el Espí­ritu Santo es el Espí­ritu de unidad, que no sig­ni­fica uni­for­mi­dad, sino recon­du­cir todo a la armo­nía. En la Igle­sia, la armo­nía la hace el Espí­ritu Santo.
En cambio, cuando somos noso­tros los que pre­ten­de­mos la diver­si­dad y nos ence­rra­mos en nues­tros par­ti­cu­la­ris­mos, en nues­tros exclu­si­vis­mos, pro­vo­ca­mos la divi­sión; y cuando somos noso­tros los que que­re­mos cons­truir la unidad con nues­tros planes huma­nos, ter­mi­na­mos por impo­ner la uni­for­mi­dad, la homo­lo­ga­ción.
Si, por el con­tra­rio, nos deja­mos guiar por el Espí­ritu, la riqueza, la varie­dad, la diver­si­dad nunca pro­vo­can con­flicto, porque Él nos impulsa a vivir la varie­dad en la comu­nión de la Igle­sia.

Papa Francisco,
Santa Misa con los Movimientos Eclesiales
en la Solemnidad de Pentecostés 2013

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