• 5 de noviembre de 2014
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Brasil: 20 años del Punto Corazón Sagrada Familia

Coomunidad actual del Punto Corazón

El 26 de Octubre del 2014 se celebró la fiesta de los 20 años del Punto Corazón “Sagrada Familia” en la ciudad de Simões Filho en Brasil. Hna María Belén, una de las fundadoras de esta casa nos da su testimonio.

Guíados por una estrella

Hace 20 años, en los últimos días del mes de octubre del 94, Lucille y yo llegábamos a la Coroa da Lagoa. Hasta ese día solo habíamos escuchado el nombre del barrio al que habíamos sido destinadas. Una casa muy humilde nos esperaba, sobre el portón de entrada había una estrella amarilla que brillaba con el sol. Fue viendo esa estrella que los que buscaban la casa donde el Punto Corazón se instalaría, comprendieron que debía ser allí, que esa era la casa que el Señor nos daba. Esa estrella nos hizo pensar en aquella otra que había guiado a los Magos hasta el pesebre y fue así que el Punto Corazón recibió el bello nombre de "Sagrada Familia”. Geográficamente, el Punto Corazón está en el centro del barrio y no es casualidad si el Señor nos dió esa casa porque el corazón es siempre el centro.

Los amigos de la parroquia vecina nos ayudaron a amoblar la casa, que no tenía nada cuando llegamos. La Providencia, esa gran amiga de Puntos Corazón, nos ayudó hasta en los más mínimos detalles a través de personas muy generosas y desinteresadas. Gracias a ellos pudimos instalarnos rápidamente. ¡Fue hermoso ver el entusiasmo de la gente y su alegría al ver llegar a los misioneros de Punto Corazón a ese barrio tan necesitado!

Los primeros que llegaron al Punto Corazón fueron como siempre los niños. Enseguida empezamos a conocer a sus madres -los padres eran los grandes ausentes en las familias. Y ese fue el primer sufrimiento que descubrimos en el barrio: la ausencia del padre. Luego descubriríamos otros sufrimientos, pero ese fue el primero y más doloroso en la vida de esas familias.

Hoy, el Punto Corazón de la Sagrada Familia cumple 20 años, 20 años de presencia y de amistad. Cuando uno recorre las calles de la Coroa da Lagoa se escuchan las voces de grandes y chicos llamando a los voluntarios, pidiéndoles de entrar en sus casas o de jugar un momento juntos. Los voluntarios son como un pilar, la certeza que Dios está con ellos, que no están abandonados. Y todo se vuelve más fácil cuando uno sabe que está acompañado, que hay alguien en quien confiar, que el amigo está allí. El Punto Corazón es esa presencia discreta y profundamente activa, como todo lo que anima el Espíritu Santo.


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