• 3 de febrero de 2014
es

15 años de presencia de Puntos Corazón en Tegucigalpa

Festejo con los niños

por Gaby F.:

El domingo, pri­mero de diciem­bre,
cele­bra­mos un evento muy impor­tante,
espe­cial­mente en Cen­troa­mé­rica: los
quince años del Punto Cora­zón Santa
María Goretti. Para agra­de­cer a
nues­tros amigos y fes­te­jar con ellos
pro­pu­si­mos dos even­tos: Una misa de
acción de gra­cias y una obra de teatro.

Para la misa, la igle­sia estaba
total­mente llena. Hubo un momento
par­ti­cu­lar­mente fuerte durante las
ofren­das mien­tras yo pasaba la
colecta, ver la gran­dí­sima mezcla de
per­so­nas allí sen­ta­das todas juntas.
Esta­ban nues­tros amigos que viven por
el río comiendo sola­mente arroz y
fri­jo­les en sus casi­tas de madera,
sen­ta­dos al lado de uno de nues­tros
bien­h­e­cho­res más gene­ro­sos.
Fue ver­da­de­ra­mente una
ben­di­ción, un mila­gro, el haber
com­par­tido la misma misa con
todos ellos. La homi­lía de Padre
Ricardo fue genial, pudo cap­tu­rar
nues­tra misión real­mente cató­lica,
hablando uni­ver­sal­mente a cada
per­sona allí pre­sente. Expresó de una
manera bella exac­ta­mente el carisma
de Puntos Cora­zón, lla­mando a todos a
ser tam­bién, un punto del amor de
Cristo, un punto del cora­zón.

Como segunda parte de nues­tra
cele­bra­ción de los quince años de
pre­sen­cia de Puntos Cora­zón en
Hon­du­ras, arma­mos un gran evento
diri­gido espe­cial­mente a los niños de
todas las edades de nues­tra colo­nia el
28 de diciem­bre en nues­tra casa. Con
la ayuda de unos doce jóve­nes que
com­pro­me­tie­ron el tiempo de sus
vaca­cio­nes para ensa­yar, pre­pa­rar la
esce­no­gra­fía y el ves­tua­rio de la obra
de teatro “El cuarto rey mago”.
El teatro salió súper bien, cada joven
puso todos sus esfuer­zos, hasta
aque­llos con los pape­les más
peque­ños, ter­mi­na­ron la obra todos
orgu­llos por haber hecho real­mente
bien todo lo que podían.
Al ter­mi­nar la obra, repar­ti­mos fresco,
las bol­si­tas de dulces, y des­pués los
naca­ta­ma­les (hechos por nues­tras
veci­nas) con la ayuda volun­ta­ria de
unas amigas que esta­ban para mirar el
teatro.
Sobre todo, el teatro fue una
opor­tu­ni­dad para tra­ba­jar juntos, al
lado de nues­tros amigos, fue una
opor­tu­ni­dad de ver sus talen­tos en
acción, los talen­tos del drama y el arte
de Carmen María, los talen­tos en la
cocina de Doña Santos y Doña Choli,
los talen­tos quizás recién des­cu­bier­tos
por ellos mismos con el teatro de
nues­tros amigos jóve­nes. En tra­ba­jar
juntos, pudi­mos pro­fun­di­zar más las
amis­ta­des y rega­lar a la colo­nia por la
mutua fide­li­dad que noso­tros tene­mos
por ellos, y ellos por noso­tros.


Volver